Hoy explicaré porqué creo que el sensacionalismo es un campo mal visto y cuál es la razón por la que le debemos de dar una oportunidad.

Es casi imposible resumir todas las implicaciones del sensacionalismo en la prensa deportiva en menos de mil palabras, y es que no lo haré.

Hoy explicaré porqué creo que el sensacionalismo es un campo mal visto y cuál es la razón por la que le debemos de dar una oportunidad.

¿Qué es el sensacionalismo?

La RAE define al sensacionalismo como la “tendencia a producir sensación, emoción o impresión, con noticias, sucesos, etc”. Partiendo de este significado el fin fundamental de esta  acción es producir. Es normal siempre asociar al vocablo “sensacionalismo” con algo malo por cómo se produce esa sensación con portadas como estas: 

Sin embargo, Grijelmo (2003) explica que no siempre el sensacionalismo debe merecer ese rechazo inmediato que se le da en el periodismo. El autor plantea que se debe entender como  una técnica o estilo para explicar la realidad que no siempre debe ser una mentira o exageración. Se debe de usar para llamar la atención de los lectores por medio de la exageración de aspectos que no son tan importantes.

Pero no siempre se debe ver desde esa perspectiva, pues en el campo del periodismo también tiene un valor depende de los objetivos ¿Cuál es la imagen que quiere dar el diario? ¿Quiere el diario ser reconocido por ser un diario sensacionalista, sea bueno o malo? Esto de puede explicar en la comparación que hacen Kovach & Rosenstiel con un cartógrafo:

“Los periodistas que dedican a un juicio sensacionalista o al escándalo de un famoso más tiempo y espacio de los que saben que merecen porque saben que venderán son como los cartógrafos que dibujaban Inglaterra o España del tamaño de Groenlandia porque sus clientes lo agradecían. A corto plazo, el error tenía gran rentabilidad económica, pero aparte de confundir al viajero, a la larga destruía la credibilidad del propio cartógrafo” (2003).

Pero esta cita compara al juicio sensacionalista con el escándalo, y se puede comprender porque a lo largo de los años siempre se han asociado estos términos. Aquí en el Perú hace 20 años Gargurevich  decía que el sensacionalismo en diarios de información se le usaba según el contexto en el que nos encontrábamos. Él lo explica como verdades a medias, las cuales son informaciones que contienen algún tipo de componentes verdaderos datos inventados o exagerados (2000) ¿Y esa práctica sigue en el 2020? Por desgracia, sí y me bastan ejemplos para explicarlo.

No todo es malo

Pero no todo es malo, pues, para mí, el sensacionalismo en la prensa deportiva puede ser usado para que el receptor se sienta implicado en el mensaje. Tampoco hay que irse a un extremo como en la imagen mostrada anteriormente. Siento que puede ser un valor agregado a la información para que el mensaje sea mucho más atractivo.

Ahora les dejaré un comentario que encontré en uno de los pocos estudios hechos sobre el sensacionalismo en la prensa deportiva peruana en el año 2016, en realidad es una monografía elaborada por el Bachiller en Periodismo Leonardo Guevara Marín: 

“El periodismo deportivo de calidad, necesita dedicación, elaboración y tiempo para procesar la información que se consigue con el día a día. Para no llegar con falsa información que sólo sirve para conseguir un titular o culminar con el tiraje de un diario”.

Esta cita es el cierre de un apartado donde se habla del sensacionalismo, dejando en claro que en el entorno deportivo está tan mal visto el sensacionalismo que lo catalogan como una falsa información. Sé que es muy reduccionista basarme solo en un estudio para concluir lo antes dicho, sin embargo en toda mi carrera de periodismo siempre me lo han hecho ver de esa manera.

Una oportunidad

No estoy en contra de eso, pero siento que deben haber más estudios sobre el sensacionalismo en la prensa deportiva peruana para darle una oportunidad a esta acción de que se vuelva algo beneficioso en la prensa deportiva. En la actualidad solo encontré estos dos estudios sobre el sensacionalismo en el Perú (Si es que hay más me lo hacen saber):

La ética en las portadas de los diarios Depor y Líbero caso selección peruana eliminatorias Rusia 2018.

El sensacionalismo como discurso periodístico de las portadas de diarios deportivos: Caso Depor en la cobertura de la selección durante el mundial.

En conclusión, creo que tenemos que darle una oportunidad al sensacionalismo y entenderlo de una manera más comprensiva. Hay que ser conscientes que en “la información deportiva los detalles cobran frecuentemente valor de categoría” (Muñoz, 1994, p.111).

Tampoco hay que pensar que el sensacionalismo no es un peligro, porque al abusar de él podemos engañar al público, tal vez lo ideal es encontrar un equilibrio al momento de presentar los detalles, llamando la atención del público sin necesidad de mentir y exagerar. Aquí algunos ejemplos de lo que yo considero un buen uso del sensacionalismo en la prensa deportiva, partiendo del significado de la RAE:

tendencia a producir sensación, emoción o impresión, con noticias, sucesos, etc”